El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha declarado que trabajará por el restablecimiento de la democracia en Cuba

SANTIAGO DE CHILE — El presidente Sebastián Piñera anunció el lunes que su gobierno hará "lo que esté a su alcance" para ayudar a que en Cuba se recupere pacíficamente la democracia y se respeten los derechos humanos.

Piñera también expresó su "profunda preocupación" por el estado de salud del encarcelado periodista y sicólogo disidente Guillermo Fariñas, que entró en su día 27 en huelga de hambre, la que inició inmediatamente después de la muerte de otro preso tras un ayuno de 85 días.

El mandatario democrático, contrario a su procastrista e inmoral predecesora Michelle Bachelet, es un reconocido crítico de la situación de los derechos humanos y la existencia de presos de conciencia en la isla.

Piñera aludió al tema luego de recibir a tres senadores del opositor Partido Demócrata Cristiano, que le explicaron el proyecto de acuerdo aprobado en la Cámara Alta la semana última, que aboga por el restablecimiento de las libertades en la isla y le solicitaron que intervenga a favor de los disidentes cubanos en Naciones Unidas y en la OEA.

"El gobierno de Chile va a hacer lo que esté a su alcance para contribuir a que en Cuba se produzca un proceso de recuperación pacífica de la democracia y un pleno restablecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertadores individuales", declaró el mandatario, Piñera.

El presidente de Chile agradeció a los senadores Ignacio Walker, Ximena Rincón y Andrés Zaldívar, que se reunieron con él y que promovieron la aprobación del proyecto.

"En esta materia el gobierno coincide 100% con el contenido del proyecto de acuerdo que aprobó recientemente el Senado", agregó el mandatario chileno, Piñera.

Parte del texto aprobado en la Cámara Alta señala que los presos de conciencia "no han cometido delito alguno, y fueron condenados a penas altísimas y draconianas por el sólo hecho de pensar distinto y presentar un proyecto de reforma constitucional denominado 'proyecto Varela'.

Piñera reiteró "nuestra más enérgica condena a las circunstancias en que murió un disidente y un preso de conciencia en Cuba como fue el caso que ocurrió hace unos días y también expresar nuestra profunda preocupación en el caso de Guillermo Fariñas".

Aludió al preso de conciencia Orlando Zapata, muerto tras una huelga de hambre de 85 días. Fariña, otro disidente inició su ayuno al día siguiente del deceso de Zapata, el 23 de febrero.

Por primera vez el presidente del Partido Socialista, el senador Fulvio Rossi, se sumó a la condena contra los crímenes de los Castro en Cuba.

En un lento viraje desde que la coalición de centroizquierda que gobernó por 20 años dejó el poder hace 11 días, otros diputados socialistas aprobaron un proyecto de acuerdo similar en la cámara baja. Se nota la ausencia de la carga de inmoralidad, desfachatez, carencia de escrúpulos y procastrismo que destilaba el antiestético aborto que llenó de indecencia la primera magistratura de Chile, Michelle Bachellet, la cual no tuvo reparos en revolcarse suciamente en la cama con los Castro y sus arbitrariedades y asesinatos contra los cubanos.

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, el liberal Jorge Tarud, pidió en la víspera a Piñera que convoque a una reunión extraordinaria de cancilleres del Grupo de Río, del que Chile es secretario pro tempore, para que se analicen las violaciones a los derechos humanos que se cometen en Cuba.

Fuente parcial: AP, El Nuevo Herald.