Carlos Ríos Otero
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La Habana. —Raúl Castro, Jefe de Estado y Gobierno, aseguró el primero de agosto; en la tercera sesión de la 7ma Legislatura de la Asamblea Nacional, que Cuba crecerá en un entorno de 1,7 % del PIB, en el 2009.
Por otra parte, el Banco Central de Venezuela, ya anunció al cierre del tercer trimestre que Venezuela no creció. Y, el 4to trimestre transcurre en un decrecimiento acompañado de un 39 % de inflación. Tanto a Venezuela como a Cuba, la devaluación del dólar les afecta el PIB.
Cuba, garantiza con la reventa del 60 % del petróleo venezolano, más los servicios de medicina y pedagogía, acumula unos 2 mil millones de dólares anuales, que SÓLO se originan de Venezuela.
Sin embargo, el cierre de dos de las tres plantas de Níquel y los bajos precios del mineral, los ingresos disminuyen el 75 % con respecto al año anterior.
La producción azucarera apenas creció. Las cosechas llegan atrasada al consumidor, no actas para ingerir, sin embargo se contabilizan como mercadeadas. El turismo aunque en número superior, es un turista de pocos ingresos y el consumo personal ha disminuido. El crecimiento del petróleo nacional, de alto índice de azufre, y uso en las plantas de generadores de electricidad y minerales, elevan los costos por lo corrosivo que resulta.
El plan de fabricación de vivienda, quedará por debajo en más de 10 mil unidades. Sin embargo, el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) acredita en sobre valoraciones contable, las reparaciones de las viviendas dañadas por los ciclones Gustav, Ike y Paloma.
Lo mismo sucede con el servicio de transporte que ejecutan los puntos de traslado, que los inspectores cargan en un formulario sobre valorando la dádiva. Otro tanto, es la reparación de la infraestructura vial, la red de abasto de agua, telefonía y tendido eléctrico, de mala calidad, pero sobrevalorado, que altera a favor del supuesto crecimiento del PIB en cada rama.
Esto conlleva, en aleccionar un círculo vicioso de deficiencias, que se traduce en una nueva inversión a corto plazo y por supuesto en un nuevo “crecimiento” del PIB, según el SDPE socialista y su acreditado indicador: El Producto Social Global General (PSGG).